Un anuncio doloroso

Días atrás se le comunicó a un paciente que sus exámenes habían arrojado que tenía una enfermedad sin cura aún. En la sala de espera, nerviosamente su pareja ocultaba, tras lentes oscuros, la incertidumbre del motivo de la citación. El paciente, queda petrificado sin atinar por un par de segundos qué decir. Luego reacciona e indica si la información es segura: “está confirmado” es la respuesta que recibe de su interlocutor. Sólo falta corroborar la identidad de él, para lo cual habrá que tomar una nueva muestra para procesarla, en un lapso de 2 horas. El llanto aflora abundantemente, las dos manos al rostro en señal de desazón abismante, la tristeza allana en su vida.

“¿Cómo puede ser que yo tenga esta enfermedad?” es la pregunta que brota de su mar de dudas. “Es necesario que su pareja lo sepa y esté al tanto de lo que viene” es la recomendación casi tácita que se le hace saber. Tras la obtención de la muestra, quedan 2 horas de eterna espera. El paciente le comunica a su pareja la mala nueva, y la reacción es casi automática: “¿¡¡¡Por qué!!!? Una bofetada cargada de odio se hace acreedor el rostro del ya destrozado paciente. Un rosario de epítetos y amenazas varias emergen como descarga potente de la ahora involucrada pareja. Ahora ella está presa del miedo, de la tristeza, de los nervios, del “¿por qué a mí?”. Es evidente que a ella le cuesta digerir que ella también puede tener lo que a él le han anunciado. Dos horas. El segundero avanza más lento que nunca, y el ambiente se corta con un cuchillo. El drama se ha apoderado del lugar. Dos horas que seguramente habrán pasado muchas imágenes, de que una decisión pudo haber cambiado el destino de ese momento.

Tras las dos horas, se les informa que el examen se confirma, por lo cual el paciente debe ponerse en contacto para poder recibir asistencia y tratamiento, y ella, bueno, ella también debe ser sometida a exámenes para confirmar o descartar que tenga la enfermedad. “Es importante que lo más pronto posible se contacten para iniciar los trámites” se les advierte. El llanto de ella va y viene como tumbos de olas marinas. Él se mantiene ahora sereno, tal vez tratando de digerir el factor que condicionará su vida. Ella formula un par de preguntas, él bebe un trago de agua, recibe sus documentos, y se retiran del lugar, ahora distanciados, caminando hacia una nueva vida que inician…

La Mejoría de la Muerte

La “Mejoría de la Muerte” es un fenómeno muy curioso y llamativo, desconcertante y agraz. Se habla de este fenómeno cuando un paciente moribundo, experimenta una mejoría relativa y engañosa antes de fallecer. Un instante de alegría antes del terrible final, un epílogo de despedida para sus cercanos antes de partir al más allá. Esta “mejoría” hace pensar que el paciente saldrá de su estado grave y experimentará una recuperación “milagrosa”. Pero no es así. Después de verse lleno de vitalidad y aparentemente sano, el paciente iniciará su camino hacia el más allá, presentando fallas en su organismo, que medicamentos y maniobras no podrán sortear.

Hace poco me tocó ver un paciente, el cual, llevaba luchando muchos años contra una enfermedad, la cual se había tornado crónica. Hace poco, los médicos le comunicaron que ya no se podía hacer más en su caso, por lo cual él y su familia optaron por no continuar más tratamientos a fin de esperar el ocaso en forma tranquila. Un día martes, en la mañana, llegó este paciente al hospital, a “despedirse” de toda la gente que, de una forma u otra, le prestó asistencia y colaboración. Se le veía sereno, repuesto, lúcido, y podía reconocer personas, no así cuando recibió por última vez su tratamiento, en la cual estaba en muy mal estado, casi sin fuerzas, y sin capacidad de responder o reconocer personas o cosas. Bueno, posteriormente, en la tarde de ese mismo día, el paciente había fallecido en su casa.

Esta “mejora” puede ser interpretada como un estertor de energía, de vitalidad, un momento de lucidez, una forma digna de presentarse ante la muerte. Sin embargo, no hay una explicación científica clara; se dice que el cuerpo humano produciría una descarga de endorfinas, que otorgarían una última sensación de bienestar. Es tal esta mejoría, que algunos pacientes incluso retoman algunas actividades normales, reconocen personas (cuando no han sido capaces de hacerlo en su condición de gravedad), e incluso se levantan y caminan, se alimentan, como una persona que no ha estado grave por algún tiempo.

¿Sabrá el enfermo cuando se va a morir? Tal vez la muerte se anuncia a aquel que esté consciente o no, y éste toma un ultimo respiro para despedirse.

Por último, una breve historia, la del canto del cisne. A pesar de que el cisne no canta nunca -lo más emite un ronquido sordo- existe una leyenda antigua que afirma que emite el canto más melodioso como premonición a su propia muerte, según relata Marcial y el poeta Virgilio.

¿Maternidad por opción o por decisión?


La maternidad es uno de los más bellos sentimientos. Es una conexión maravillosa entre varios seres humanos, una mezcla de cambios físicos, químicos y biológicos; es una realización personal, de pareja, familiar, y de tu entorno social; es un proceso, una espera, el trabajo de la vida. Pero, ¿qué ocurre cuando no se puede ser madre?

El no ser madre puede obedecer, prácticamente, a tres causas: 1) por alguna enfermedad; 2) por esterilidad; y 3) simplemente porque no quiere serlo. Ante esta última opción, habrán mujeres que dirán: "nadie puede no querer ser madre"; tal vez es cierto, es innegable un sentimiento de maternidad, pero hay mujeres, que, por opción, por situación laboral, o porque no les llama la atención vivir el proceso, no optan por este camino. En el caso de las dos primeras, hay un impedimento biológico o patológico de por medio, y si bien no podrán llevar a cabo la gestación, de igual forma pueden expresar sus sentimientos maternos, a través de la adopción.

Antiguamente, las mujeres se casaban jóvenes (cerca de los 18) y tenían hartos hijos. Hoy en día la media es de 2 hijos por pareja, una tendencia ajustada a las necesidades actuales, la sociedad y el ingreso per capita de los proveedores de la familia. Cuesta asimilar que hay mujeres, que, teniendo la posibilidad de tener hijos, o tener más hijos, no los tienen, y otras, que no pudiendo, desearían con todas sus ansias tenerlo. Esto abre otros debates de índole ético y moral, como el aborto, la adopción, los vientres de alquiler, etc.; caminos distintos, con fines distintos; temas que implican compromiso social y moral, el cual la mayoría no está dispuesto a poner en tela de juicio, o a debatir; simplemente es una opción no válida ante el fenómeno de la maternidad.

La maternidad nos provee sentimientos y principalmente la creación de un nuevo ser, nuestro, de nuestras entrañas. Es difícil pensar que esta Ley de la Vida no se pueda dar en algunas personas. Por eso, les dejo planteada una pregunta: ¿es la maternidad, hoy en día, una opción, o una decisión?

Odio al Odio - Amo al Amor

¿Se puede odiar a una persona? ¿y aún se puede odiar después de haberla amado? Del amor al odio hay un paso, dice el dicho. Es habitual oír palabras de despecho ante una persona a la cual se le quiso mucho y ahora ese sentimiento se expresa en forma opuesta. Charles Darwin decía que las raíces del odio estaban en la venganza y en la defensa de los intereses propios; por su parte, Erich Fromm sugiere el odio aparece como respuesta a la amenaza (de alguien o de algo) a los intereses vitales de una persona.

Odio y amor son sentimientos increíblemente parecidos. Ambos, - aparentemente -, están gobernados en parte por lo irracional, y ambos conducen a un individuo a acciones heroicas o malas. Curiosamente, amor y odio, comparten zonas y estructuras cerebrales, ubicadas en la corteza y subcorteza cerebral, específicamente en el putamen, un núcleo situado en el centro del cerebro-, y la ínsula -en la superficie lateral de dicho órgano-, estructuras que también se activan con el amor romántico.

Además de las diferencias evidentes entre estas emociones, podríamos decir que el amor pocas veces es crítico; en cambio el odio es calculador, planifica su forma de venganza o de hacer daño; además, a nivel cerebral, partes extensas de la corteza asociadas al juicio y razonamiento, donde se procesan las ideas racionales, se inhiben en el amor romántico; en tanto, con el odio sólo se desactiva una pequeña zona localizada en la corteza frontal, encargada entre otras cosas de predecir y anticipar las acciones de los otros; por lo que no se observa inhibición de la razón, lo que explica la frialdad y cálculo, y afirmaría la definición de Fromm.

Se dice que el odio surge a partir de otros sentimientos, como la envidia, el miedo, la impotencia y la frustración; que el odio engendra odio. A veces se habla de odio para referirse a cosas o situaciones que no nos gustan, así como también para expresar nuestro disgusto por determinado grupos de personas. Lamentablemente, el odio da origen a la violencia, tal como se dio con el nazismo, que buscó aumentar el odio que ya existía hacia el pueblo judío, logrando una guerra y una mortandad de proporciones. Pero como dijo Buda, “El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor

Rotos por Cuicos



Estando en una tienda de retail del Alto Las Condes, un Sr., buena facha, empezó a hablar en tono fuerte, de malas palabras y al aire sobre la supuesta ausencia de atención en la tienda; ante esto, un dependiente lo queda mirando fijo, ante lo cual el distinguido señor le dice “¿y vo’ que mirai? ¿qué te pasa QL?” el joven dependiente le replica que para que lo trata así, ante lo cual el distinguido señor le enrostra una sarta de garabatos y un ofertón de combos afuera del recinto… esto es una situación fortuita, pero no menos frecuente, en la cual gente que ostenta mejor condición económica, literalmente pasa “por encima” del resto de las personas, o por lo menos, de quién considera que es “inferior” a él o ella.


¿Quién, entonces, es más “roto”? El que tiene plata, que visita lugares elegantes, que no escatima recursos para alcanzar lo que quiere, que no conoce la palabra “permiso” ni “por favor”, o el que tiene recursos limitados, que anda en micro, que hace la fila del banco en la parte “no clientes”, que pide “fiado” y llega apenas a fin de mes?


Wikipedia indica que “rotos” son quienes tienen malos modales o costumbres vulgares, sin ser necesariamente de clase baja. Pero esa terminología (roto = pobre) no se ha erradicado del todo de la sociedad chilena. Roto es que no tiene, el que anda justo o anda corto, roto es el que no viste de marca o a la moda. Por otro lado, “cuico” significa que una persona tiene mucho dinero, es cursi, u ostenta un alto grado social. Aparentemente hay personajes que se sienten con más poder (en todo caso como que la sociedad, en su carácter “elitista” confiere cierto poder de ¿autoridad? a quién tiene más dinero) y que lo hacen sentir en cosas sencillas como hacer la fila para algo. Lamentablemente la sociedad tolera estas conductas, y claro, si respondes a este “atropello”, al final quedas tú como el roto(a). La brecha de clases sociales está marcada por la plata, y no por otros factores, como la educación y las costumbres.


Es comprobado que la conducta de las personas cambia mucho cuando se hallan sin dinero después de haberlo tenido siempre en sus bolsillos. Si una persona puede subsistir con tanto dinero, ¿por qué otra persona que tiene un poco más no lo puede hacer?. Se dice que a más dinero, más gastos, pero me suena más a una excusa barata, que a realidad palpable; es decir, es muy difícil y de alto costo social perder el “status” que perder la plata…hoy, con el dinero plástico, muchos pueden seguir manteniendo esta ostentación.


La persona que se esfuerza por lo suyo, que lucha por sus logros, tengan por seguro, que siempre será alguien que aprecia otros valores de la vida, y que no le cuesta nada decir “por favor” y “permiso”…

Conspiración Gripe Porcina

Pensé que era una idea antojadiza mía, pero una visión – algo extrema – de la crisis de la gripe A(H1N1) (gripe porcina para los amigos) es que ésta fuera una conspiración, una farsa, un arreglín, o algo maquinado, a fin de favorecer las alicaídas economías mundiales, principalmente de países potencia.

Y qué mejor que México, un país eminentemente turístico, cosmopolita, por el cual circula mucha gente de todas partes del mundo, caldo de cultivo óptimo para la diseminación de la enfermedad, de fácil transmisión, por contacto simple, gotitas de Flüge (al hablar o toser), entre otras.

Además, este nuevo agente es un virus recombinado, es decir, corresponde a una “mezcla” entre virus aviares, virus porcinos de origen norteamericano, virus porcino de origen euroasiático y virus humano. Se denomina “porcina” porque el cerdo actúa como incubador, o más bien como “tubo de ensayo” para la recombinación de estos tres virus. Es una mezcla óptima de velocidad de contagio y letalidad, ideal para desviar la atención del mundo y de las economías del orbe. Bien este virus podría haber sido “concebido” o “creado” por algún laboratorio, por encargo, o a fin de vender medicamentos.

En relación a la cura de esta infección, es relativo. Este virus goza de una alta capacidad de mutación; dicho en palabras simples, puede cambiar su estructura, su forma, varias veces a fin de no ser eliminado. Si bien existen medidas de profilaxis simples y efectivas, como lavarse bien las manos, evitar el contacto con personas con sintomatología respiratoria, cubrirse la boca al toser con una papel o toalla y luego desecharlo; el tratamiento consiste en dos tipos de fármacos: los adamantanos (amantadina y rimantadina) y los inhibidores de la neuraminidasa (oseltamivir y zanamivir). Estos antivirales bien podrían favorecer a empresas o conjuntos farmacéuticos en base al aumento de la compre de estos fármacos, como así también el aumento de compra de vacunas contra la gripe estacional, e incluso de insumos, como la simple mascarilla, que de seguro, verá incrementado su precio en estos días.

Barack Obama y Felipe Calderón, presidentes de EEUU y México respectivamente, se reunieron por segunda vez en México el 16 y 17 de Abril (ver referencia) (la primera vez fue el 12 de enero, antes de que Obama asumiera el mando (ver referencia)). El 24 de Abril, Calderón convoca a reunión urgente a sus ministros, a causa de la epidemia que azota al país. Bien podría estar concertado todo esto, para salir de la crisis mundial que se originó en EEUU el 2008, y que aún sigue vigente (ver referencia).

Es curioso, cada cierto tiempo se origina una nueva enfermedad con características de pandemia, y si no es eso, se origina una guerra o conflicto bélico con algún país…pero pensar en ello sería algo así como ver por debajo del plato…pero podría ser…


Felicidad para Algunos

“Para ti, ¿qué es la felicidad?” le pregunta Julie Gianni a David Aames en la película Vanilla Sky. Es una película regular, según la crítica, pero a mí me pone los pelos de punta, y me costó varios vistazos entenderla. Y aún, viendo su original, Abre los Ojos, de Amenábar, aún así, me cuesta captar toda la amplitud de su trama. “Para mí, la felicidad es esto: estar contigo” , le responde Julie, a bordo de una loca carrera junto a Aames.

Hay gente que tiene distintas percepciones de la felicidad. Algunas ni siquiera tienen noción de ella…¡¡¡ y hay gente que es feliz con tan poco !!! Así como hay personas que se acomodan a situaciones “poco normales” ( ¿Qué es normal y qué no lo es? ¿Quién dice lo que es normal y no que no es? ) y son felices con ello; tal vez será por qué es una situación “cómoda”… para otros, la felicidad es una búsqueda constante, una concreción de sueños y metas… algunos la confunden con ambición, mientras más se tiene, más “feliz” soy/estoy.

La felicidad no es única, creo. Es constante, variable y alcanzable a quién se lo proponga. Tal vez depende de tus metas y proyecciones, de qué cosas te satisfacen… ahora me surge la duda si la felicidad es un momento o un estado… tal vez tenga ambas cosas, la felicidad es efímera, como las emociones de la vida: en un santiamén todo lo que está arriba, puede caer estrepitosamente. La felicidad se construye, es decir, no es en base a una sola cosa; hay que enlazar distintos hechos y vivencias como para poder sentirse plenamente feliz…

Para concluir, una frasecilla de la película, que si bien no habla mucho de felicidad, nos ayuda a entender que todo es relativo en nuestra existencia, y nuestras decisiones, dependen de nosotros…" La vida es como una caja de bombones, nunca sabes que te va a tocar "

Hombres Básicos / Mujeres Complicadas

En una reunión de amigos se discutía el porqué los hombres y mujeres son complicados(as) en una relación de pareja. Uno de los argumentos favoritos de las mujeres es que los hombres somos fáciles y que no pensamos con la cabeza...que no las entendemos, que somos por naturaleza polígamos, y varios otros conceptos... ¿qué podemos decir? Claramente, hombres y mujeres somos distintos, y reaccionamos distinto ante una situación determinada. Los hombres somos de acciones y las mujeres, de emociones.

Los hombres somos básicos. No en el sentido de que no sabemos hacer muchas cosas, sino en el sentido de simplificar los problemas y obstáculos de la vida diaria, y buscarles una solución simple y rápida. Tal vez las mujeres piensan en varias otras alternativas antes de tomar una decisión. Tal vez, también, esto esté definido en nuestra estructura cerebral... la estructura que conecta los dos hemisferios del cerebro (cuerpo calloso) por la cual pasan fibras nerviosas, es más gruesa en mujeres, lo cual facilitaría la ejecución de tareas simultáneas. En el hombre, este hecho le hace tener mayor concentración en una actividad. De ahí podría venir el dicho que reza que "no se puede mascar chicle y caminar a la vez".

Las investigaciones revelan que los hombres tenemos una proporción menor de materia gris que las mujeres y esto puede significar que el cerebro femenino tiene ciertas ventajas en el procesamiento de la información. Los hombres tenemos mayor cantidad de materia blanca, lo que permite que la información se mueva con más facilidad de una región del cerebro a otra (¿mayor habilidad?).

Ser diferentes no nos hace desiguales. Estas sutiles diferencias hacen el complemento necesario entre lo práctico y lo emocional, entre lo sencillo y las complicaciones.

¿Duele la infidelidad?

Infidelidad. ¿Traición o tradición?

Conversando en el trabajo con personas, hablamos de la infidelidad. Mucha gente vive la infidelidad. De un lado o del otro. O del frente tal vez, como espectador ¿privilegiado?. Independiente de las razones del porqué se da la infidelidad en una pareja (porque razones hay muchas, y siempre las hay), he llegado a plantearme si realmente duele este evento.

Por qué digo esto: simplemente porque, ante una situación de infidelidad, como en muchas otras cosas, hay dos caminos: separarse, o perdonar (y de paso perdonarse a sí mismo). Por supuesto que la solución más simple y radical es terminar, poner fin, separarse, etc. Pero curiosamente es sorprendente la cantidad de personas que toman el otro camino: el de perdonar. Ojo, no es aguantar, es un proceso de reencuentro con el amor, un período de revisión, de ver qué hice bien o mal. También puede sazonar este camino el arreprentimiento (verdadero), el apostar de nuevo por esa persona. Por eso, ¿será posible perdonar la infidelidad? He oído casos de personas que, aun estando con la persona, tienen esa espina clavada que no les permite ser enteramente felices.

¡Qué temple deben tener esas personas que perdonan una infidelidad! Pienso en esa gente mayor, que aun siendo tan evidente la situación, lo único que quiere en la vida es ver y estar con su persona, su pareja, su compañer@ de vida. Es lógico que uno o varios engaños provoquen ira, decepción, y otros sentimientos, pero también hay que pensar que muchas veces las condiciones para este evento las da la misma persona engañada. También es una verdad muy cierta que la infidelidad es la punta del iceberg, es decir, hay situaciones en que ya no hay más vuelta que darle a la relación y por un asunto de fuerza mayor (los hijos principalmente) se "decide" estar juntos como "familia", por el "bien" de los hijos. Pongo estas palabras entre comillas, porque ninguna de ellas es cierta. No hay decisión, la familia ya está rota, y no se produce bien a los hijos. Pero así se ve ligeramente abordable el tema.

Ante una infidelidad existe la opción de "vivir la vida". ¿será esto posible? ¿un clavo sacará otro clavo?. No lo sé. Por otro lado, para que se den las condiciones de infidelidad, tiene que haber una dosis de calentura y curiosidad, y por supuesto, alguien que esté buscando aventura y no compromiso. Adicionalmente se suma el concepto de novedad, para variar el estilo, y de proximidad, mientras más a mano, mejor. El plus además lo da la confidencialidad, tratando de mantener en secreto esta "relación".
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Ante esto, ¿qué camino seguir? ¿duele realmente la infidelidad, que te pueda permitir perdonar?

Cambiar es necesario

¿Por qué cambiar? Es la primera pregunta que se me viene a la mente. No es cambiar por cambiar, porque las cosas se estén haciendo mal. No. Charles Darwin decía que "no es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que mejor responde al cambio". Por eso no sobrevivieron los dinosaurios, ni los nazis, ni otras cosas más. Por otro lado, Bruce Lee decía "sé agua, amigo mío". Por supuesto que no se refería a adoptar una personalidad escurridiza o adaptable, sino cambiante. No se trata de ser una "veleta emocional", sino de saber mezclar lo que somos. Desde pequeños nos educaron con el criterio de que la estabilidad era sinónimo de madurez, de equilibrio; por lo tanto, quién cambia, es "inestable".

Hay personas que prefieren evitar el compromiso en vez de convivir con un nuevo círculo de personas. ¿cuál es el miedo? Después de todo, así creo que nacen las amistades. Debe ser alguna forma extraña de autoprotección, condicionadas por malas experiencias anteriores, y que prefieren ahorrarse el mal rato nuevamente. Pensemos también en chatear por internet. Puedes cambiar muchas veces de personalidad bajo el amparo de nuestro computador, que nos protege del contacto directo. Pero, ¿por qué no lo hacemos cuando estamos frente a frente?. Tal vez el obstáculo es el orgullo, y en otras ocasiones, el temor.

Larzarse a la aventura de una experiencia nueva con un desconocimiento total es una estupidez. Tenemos que informarnos antes de hacer algo de lo cual pudiéramos arrepentirnos más tarde. De otro modo, no saltaríamos a una hoyo si no conocieramos la profundidad.

¿Por qué cambiar? Aún no resolvemos esta incógnita... hay que intentar cambiar en el mejor momento de nuestras vidas, carreras, relaciones y conversaciones. De ese modo estaremos vigentes, no permaneceremos estáticos y nos encontraremos preparados para una nueva serie de retos que nos tenga la vida por delante. Cambiar con frecuencia la forma que se hacen las cosas es un ejercicio que al principio da flojera, pero sentirás que comienzas de nuevo, y además, aportará frescura y novedad a tu rutina.